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Ronald Guillén: “El nivel de exigencia para un entrenador es mucho mayor que para un asistente”

Luego de asumir como nuevo entrenador de Gladiadores de Anzoátegui para la temporada 2024, Ronald Guillén conversó con el departamento de prensa de la Armadura Anzoatiguense a fin de dar a conocer lo que, para él, significa la diferencia entre ser asistente y ser entrenador.

Asimismo, habló un poco acerca de cómo ha sido el proceso de cambio hasta el momento, asegurando que, ante todo, “el nivel de exigencia es mucho mayor”.

“Como asistente, puedes incluso desconectarte del equipo como tal en algunos momentos. Además de que no tienes tantas responsabilidades a tu cargo”, aclaró el coach.

Como entrendor, por el contrario, argumenta que factores como la toma de decisiones dentro y fuera de la cancha, el constante diálogo y comunicación con jugadores y demás involucrados, así como estar atento a todo lo que sucede cada día, son los que establecen una notable diferencia entre ambas funciones.

“No hay espacio para fallas. Independientemente de que hayan personas encargadas de distintas áreas, siempre cabrá la forma de que el entrenador tenga que ver y de que marque algunas pautas a fin de estar completamente inmiscuido”, dijo.

“Entonces, creo que son situaciones que hacen que siempre te mantengas conectado al trabajo; por lo tanto, los niveles de estrés, de preocupación y de presión son mayores, indistintamente de que, como asistente, también los experimentes, pero nunca los sentirás en tus hombros así como un entrenador”, recalca.

Asimismo, destaca que un entrenador debe tener en cuenta que todas las responsabilidades recaen sobre él, por ende, “ser fuerte” al momento de tomar decisiones, “es vital”.

“Para poder salir adelante, tienes que mentalizarte y saber que el equipo depende de ti en cierta parte o de cierta manera”, insiste el técnico, agregando que “por esa razón, considero que es un reto bastante importante”.

Experencia

Ronald Guillén cuenta que, anteriormente, ya había desempeñado el cargo de entrenador en diversas categorías menores; no obstante, asegura que son rangos menos exigentes en comparación con ligas profesioanles.

“Por eso reitero que el nivel de exigencia es mucho mayor para mí en estos momentos, pues no sólo estoy dirigiendo jugadores a nivel profesional, sino que también estoy a cargo de atletas que han formado y aún forman parte de la selección nacional de baloncesto”, refiere.

Aunado a esto, explica que el hecho de pertenecer a una organizacón como Gladiadores de Anzoátegui, eleva el grado de responsabilidad y de competitividad para él, ya que “durante los últimos años, este equipo se ha adecuado y se ha acostumbrado a estar ganando, y allí también radica la diferencia entre ser asistente y ser entrenador”.

Compromiso como coach

Y si hay que hablar acerca de cuánto se exige Ronald Guillén a sí mismo como entrenador, es importante mencionar que, una de sus estrategias más aplicables día a día, es colocarse el máximo nivel de compromiso con la finalidad de alcanzar la excelencia tanto en los entrenamientos como en los partidos.

“Los jugadores confían en mí y creen en mí, por eso creo que es mi deber retribuirles ese nivel de aprecio con buen trabajo y con buen liderazgo. Creo que tanto el equipo como la organización lo ameritan y lo merecen”, expresa.

Entretanto, menciona la importancia de la buena ejecución de un cronograma como parte de lo que puede ser una gestión destacable de cualquier entrenador.

“Todos los días son importantes: cada entrenamiento, cada sesión de tiros, cada sesión de pesas, y, por supuesto, cada partido. Aparte, siempre trato de revisar minusiosamente cada detalle para que no exista falla alguna y para que los jugadores no se sientan de alguna u otra forma desprotegidos”, apunta.

“Creo que todos los días son días de presión, y obviamente es un cúmulo de muchas cosas: fanaticada, jugadores y organización. Sin embargo, si me toca hacer un resumen, para mí lo más importante es el equipo. Me debo y me doy a ellos al 100% y en cada momento que me corresponda”, añadió.

“Pasar la página

Para el estratega de la Armadura Anzoatiguense, es casi una obligación pasar la página luego de cada compromiso, independiente de cuáles hayan sido los resultados, pues, alega que “siempre tienes que buscar la forma de corregir y de ser mejor. De hacer mejorar a tus jugadores y a tu staff”.

De igual forma, sostiene que quedarse “enfrascado en” o “conformarse con” lo que ya ocurrió, “puede traer como consecuencia que tu nivel de exigencia y de mejora también se estanquen”.

“Estamos trabajando una liga con un formato en el que constantemente se juega y en el que tienes que estar enfocado en dar el 100% cada día. Por eso, siempre insisto en que no hay tiempo ni de celebrar la victoria, ni de entristecerte cuando las cosas no salen bien, porque, en 24 horas, o en la mañana siguiente, tienes que prepararte para el partido que viene”, comenta.

Y haciendo énfasis en que “todos los días hay que tratar de corregir errores y de mejorar situaciones”, finaliza aseverando que “cada día es una página nueva en el libro que hay que escribir, y debo tratar de hacerlo de la mejor manera posible”.

Publicado: Thursday, Jun 13

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